sábado, 10 de febrero de 2018

Schz #7 - Estupidez

Denn trataba de ignorar el bullicio de su vecindario, por atrás o por delante, algunos rendían culto a la vida, celebraban, se sentían hechos, reían a borbotones derramando cerveza que tenían casi rebalsando por sus bocas.
- Pobres idiotas, sus vidas me dan asco, como asco también me dará su futuro, debería largarme de aquí, no soportaré más estupidez. — exclama Denn con el ceño fruncido, apretando el ratón del computador con más fuerza.

[Estaba actualizando las etiquetas, pero esto es algo escrito en 2014]

jueves, 8 de febrero de 2018

Tu perro

Cada vez que veo tus ojos, rebusco en aquel atractivo azabache el centro de tu existencia, la razón del momento, la respuesta a la duda, busco tu pupila y mi reflejo sobre tu brillo, saber que me miras y entender que rimamos, cierras los párpados muy cómoda y aquellas pestañas detienen mi ritmo, vivo el ahora y no quiero un futuro, te quiero a ti presente, en mi pasado, con tus ojitos en mis inmediatos recuerdos, nublando mi mundo y lo que venga.

Tiemblo y temo tus anhelos, el frío de tus palmas y tus uñas claras, mis cabellos al vaivén de tus dedos y tu atención a terceros; estoy ansioso, casi resignado, miro el piso ya queriendo olvidarte pero una sombra resalta tu físico, la silueta del nudo en tu cabello, tu delgado cuello y la proyección de tus pechos, la firmeza de tu estancia hace de tu voluntad mi esfuerzo y tu intelecto descubre mi inquietud, levantas mi mirada emparejándola con la tuya, sonríes enrutando mi nueva meta, otra vez intacto soy tú y yo conmigo, tú dices y yo repito...

soy tu perro.

 

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Hola, soy el autor, volveré a escribir seguido :)

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Devan #290 - Once muestras

El motor resonaba entre el sonido de las plantas en un día de lluvia, cual aplausos amenizando la llegada de un mesías. Morph y Revis viajaban rumbo al Calo mientras preparaban sus roles.

- Supervisor de baterías, Jer Mill, 34 años, ingeniero industrial con experiencia en el mercado automotor, ¡de hecho este coche usa una batería supervisada por mí! - comentó Revis.
- Alguien con mucha labor de química, luego me las arreglo, soy Coll Mett, 76 años, experiencia en hidrocarburos y baterías. ⏤ mencionó Morph.
- Jajaja, menudo nombre, es por ella ¿cierto? — decía Revis sonriente, mientras preparaba su rostro.
- No te entiendo. — replicó Morph, ya en proceso de enmascarado.

Once muestras cargaba Morph en su morral, mientras que el ahora rubio Revis revisaba disimuladamente su agenda.

- Entonces el chico vive por aquí, ¿como decías que se llama? ⏤ preguntó Revis.
- Evan, me parece ⏤ respondió el superior. ⏤ Devan, sí, Devan.


Devan #303 - Amenita verde

Aquellos zapatos negros perdieron el brillo usual del mediodía y el sol ahora mantenía caliente cúmulos de cenizas que casi ocultaban su calzado. La punta izquierda emergía despejando el suelo, rebuscaba algo cuando de entre la gris película un objeto de inusual brillo tornó sus ojos de un color púrpura.

- Amenita eh… quién sabe de qué restos será este polvo, joder mis zapatos... ⏤ comentó Morph
- ¡No solo polvo!, aquí hay algo más fundido, ¡mira! ⏤ Revis alzaba la mano, agitándola mientras en cuclillas revisaba algo debajo de sus rodillas.
- Toma una muestra, debemos averiguar que su fuente ⏤ indicó el superior, de pie, con los ojos verdes ahora analizando los mismos restos que su aprendiz todavía en cuclillas removía con una vara.


Novato

"tres y media" se escuchaba cerca a sus oídos cuando una leve pausa reanudaba la melodía y detrás de aquellos audífonos una fémina voz podía reconocerse: "apagado, prendido, rebosado, así te quiero, todo osado y parado, así lo quiero, de un rosado al morado, así quiero...". La sorpresa se notaba en su rostro y un ligero movimiento de piernas disimulaban su ansiedad, quería verla, estaba inquieto.

Un ligero vaivén movía sus cabellos, hasta que aquellos dedos recorrían lo demás expediendo aquel perfume que un buen shampoo suele proveer. "roza rosado, así morado", podía escucharse, "no es mi sangre, tarado" podía escucharse, "novatos, así no quiero", podía escucharse.

Perros ladraban, llamaron su atención, giró a su izquierda.

"Qué ha pasado" ⏤ escuchó a su derecha, giró, la miró, estaba todavía con los audífonos puestos.
"Perros" ⏤ respondía el tranquilo.

martes, 29 de noviembre de 2016

Devan #1029 - Esquirlas

Surcos oscuros contrastaban con la humedad y las partículas de polvo que reflejaban el brillo a la derecha de su rostro, sus ojos seguían resecos mostrando una leve irritación en la esclera, los labios casi partidos se mantenían inmóviles.

Devan #483 - Rescate

Cruzado de brazos, con el morral a un lado, Selar esperaba incómodo sobre los pocos asientos plásticos aún libres en la última fila del viejo bus de transporte. Los años habían marcado los cristales y el polvo adornaba cada borde de la estructura, viejas pegatinas distraían al público, cables sueltos remarcaban el techo al vaivén del recorrido y una luz resaltaba por encima formando una columna que se derramaba en el pasadizo; era verano, pero él llevaba un suéter azul casi roto sobre los hombros.

Miraba su desgastado calzado, no tenía suficientes créditos para un nuevo par, para el par que él quería, hechos de cuero dracónico con cordones y suela de fibra de vidrio además del sello  que brillaba en calor acreditando sus orígenes hélicos.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Devan

Demonios, debería haberme mudado antes de que se cumplan las estimaciones que realicé años atrás; se están cumpliendo y mantengo la impotencia de no poder hacer nada, solo seguir apostando por un probable futuro no viviendo desgraciadamente el presente, no debo. Perderé vida sentado y escribiendo código por voluntad propia, pero no me perderé en el tiempo.

Vivo en un barrio marginal del Calo, aquel puerto cuyas esquinas son de mala fama, en un edificio antiguo propiedad de mi tío Teras, viejo hotelero de Phramfield. El silencio no llega por acá, se desfigura antes de llegar a mis oídos, el desorden pronto será caos ...

sábado, 20 de diciembre de 2014

Schz #6 - Calor carne

Una presión abrazaba su pecho, cada salto cardiaco expulsaba vaho caliente por sus labios, los ojos estaban prendidos, demasiado abiertos, mientras que el calor de su entrepierna se mantenía gracias a cinco dedos y una palma casi en ebullición. Ante él, carne blanca realzaba la presencia de esfínteres rosados, húmedos y chorreantes de amor, genitales sensibles en locomoción se raspaban unos a otros mientras lenguas aderezaban los coitos. Manos sujetaban caderas y movían cuerpos en vaivén, dentaduras expuestas enmarcadas por cabellos castaños mordían desgarros y alteraban su uniformidad para expresar llanto animal. La carne aplaudía el pecado, los intestinos se contraían ante la partida del músculo y los labios volvían al reencuentro con rubor.

- Jajaja, jajaja – sonreía Devan con saliva fuera de sus labios. Aireaba su lengua, apagaba el monitor y echaba a descansar, aturdido por la jornada, agitado, casi temblando.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Schz #5 - Pasillo

El reflejo de su perfil lograba ser percibido por él de una manera muy desenfocada, se sentía asqueroso, imbécil y la depresión recaía sobre él de nuevo. Las ventanas del bus eran amplias y sobre el pasillo habían individuos en pie, sujetando sus cuerpos ante repentinos movimientos. El joven de ropa vieja, zapatillas sucias y cabello desordenado miraba la metrópoli seriamente, sujetando su mochila entre piernas.

- Parejas, parejas, parejas ... Demasiados humanos, demasiados. ¿Cómo puedo ser yo un humano también?. Debería morir, todo esto es una mierda.

Un cierto rencor se reflejaba en sus ojos, él quería venganza, él quería gloria, agachaba la mirada, miraba el suelo empolvado del transporte hasta que aquella voz le exigía aumentar su ego, mirar con desdén al pasillo y sentir asco por su entorno.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Rodillas calientes

A veces me aburro de estar sentado frente al monitor tratando de programar algo que cambie el mundo. Me instalo un juego, me entretengo un par de horas y recuerdo que así no me volveré rico, siento un poco de miedo y lo desinstalo. Demonios, últimamente me duele el trasero y las rodillas se calientan.

viernes, 31 de octubre de 2014

How to live as a human, between humans | Halloween

I hate this day, it throws into sharp relief the human inclination about celebrate stupid reasons to feel part of the society, part of common world. It diverts your stringent objectives as human, they try to tarnish your aptitude and once you're within reach, there is no way back, the dent is done like a shredder grinding your tongue before crushing your eyes while some mammoth demon rape you.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Paradero

Hace tres días que la veo, ¿será nueva por aquí?, su cabello parece un velo negro y su respingada nariz hace juego con sus delicadas cejas, sus labios rojos como fresas remarcan una curva sensual en su perfil, mientras esos pómulos, esos pómulos redondos y rebultados hacen de su mirada una amenaza a todo fiel.

viernes, 22 de agosto de 2014

Devan #140

Un remedo de atmósfera se extendía sobre las cabezas de la posada, el humo expedido por labios secos y membranas húmedas formaba una ligera niebla aromática mientras el sonido de las varillas eléctricas de un grupo poco conocido de epop hacía menear los rostros de los comensales. Estaba hambriento, apenas había comido dos pedazos de pan y varias almejas crudas en el muelle.

- ¡Ey!, ¡tú bastardo!, sí, tú, el descalzo, ¡largaos del Dreyfus!, mi posada no insiste , solo reclama que paupérrimos como vos se limiten a pisar esta área, ¡Yum deshazte de él caramba!— exclamó el posadero, señalándome y mirando a un robot de combate.

- Retírate o utilizaré la fuerza, estoy autorizado para romperte los huesos — advertía el robot, mientras levantaba mi mirada pues me llevaba como tres cabezas de estatura, además de su anchura, me encontraba bajo su sombra.

- Tranquilo, tengo dinero, 1400 lenis para ser exacto, además soy ingeniero de segundo grado, puedo mejorar tu batería,  eh, vamos, conversa con tu jefe — traté de convencer al bot, mas este se resistió y dio un paso amenazante hacia mí, todo el peso del grafeno sólido y macizo en su contextura retumbaba las mesas y formaba un nudo en mi garganta al imaginar mi cara desfigurada, decidí salir retrocediendo lentamente y levantando las dos manos como símbolo de resignado.

Fue mala idea venir en aquel camión de basura, era la única manera de salir de aquel muelle abandonado, considerando que el viaje duró cinco horas, si hubiese emprendido la ruta a pie, de seguro estuviese muerto. En fin, no resultaría ser una mala idea, ¿pero por qué tuve que ir junto a la basura?. Claro, claro, el protocolo, las leyes, maldita TTA, pero está bien, tengo que obedecer a cuestas, el punto es que sería muy sospechoso que un ser humano saldriese de la nada de un muelle viejo y solitario, vestido de un traje blanco demasiado nuevo para la ocasión junto a artefactos raros en el rostro, así que colarme detrás, colarme detrás quedará para la persistencia.

Ahora, ¿no se supone que un camión de basura deja los deshechos y regresa a la metrópoli limpia para nuevas cargas?, correcto, pero parece que en realidad me subí a un camión de reciclaje, sí, de seguro que es eso, de otro modo por qué acabaría tirado en un depósito de chatarra, demonios, no debería haber dormido demasiado.

Seguía pensando, sentado, en un callejón cerca a la posada, el sonido delicado del paso de una cucaracha me permitió seguir su rastro, ella también buscaba comida, ¿y si la sigo?¿me la como?.

- Hola jovenzuelo, tenemos un asunto contigo — tres individuos de vestimenta elegante obstruían la salida del callejón, uno cargaba un cuchillo y golpeaba la hoja repetidas veces sobre la palma de una de sus manos.

- ¿Qué queréis?¿No os conozco de antes? — trataba de conducir el diálogo mientras preparaba una ampolla del morral.

- Queremos esos lenis, venga, es simple, nos lo dais y nos vamos — explicó el del medio, un tipo de terno blanco y cabello rubio.

- Pero Julian, quiero tenerlo un ... — reclamó el de su izquierda, terno rojo, labios pintados y cabello largo negro.

- ¡Silencio! Iván, ¡Silencio! — exclamaba el que parecía ser el jefe.

- No sé de que me hableis, no tengo dinero, soy un pobre vagabundo que merodea por estas calles. — explicaba mientras empezaba a inyectarme la ampolla por detrás sin que se diesen cuenta.

- Bueno, si así lo quereis, así lo tendrais — exclamo el del medio.

- Y no habrá lugar a reclamo — susurró el de su derecha, lamiendo el cuchillo cuyo brillo resaltaba del terno azul que llevaba junto a la cabellera corta del mismo tono.

El azul, por así llamarlo, inició el ataque, corrió de inmediato a mí, con el cuchillo entre dientes. Salté por encima de él, y al girar le volteé la cara de una patada, el sonido del cuchillo rebotando en la acera agregaba cierto tono agudo a los pasos acelerados de sus compinches, uno sacó un arma de fuego, mientras el otro desveló  un par de bombas químicas personales, propia de asesinos muy escrupulosos. Solo tenía que correr, si una de esas bombas impactaba cerca a mí, en unas horas mis órganos estarían en el mercado negro, de las balas poco podría preocuparme, el traje hacía su trabajo. Ya me había dicho Revis sobre los pulmones de asalto, debería haber aceptado ese trasplante. Me impulsé hasta llegar a unas escaleras en caracol, las balas impactaban con los soportes de metal de las mismas, el de terno rojo esperaba algo para realizar su ataque, hasta que lo vi, una de esas cápsulas explotó dos metros encima mío y el agente químico empezaba a caer sobre mi ruta, reforcé mis muslos y salté hasta el otro muro sujetándome sobre los marcos de una ventana y evitando así aquél veneno, ya casi llegaba a la azotea cuando un dolor intenso acaeció sobre la planta de mi desnudo pie, una bala la había perforado.

lunes, 18 de agosto de 2014

He ahí él

He ahí él, con el estómago ardiendo, cierta resequedad en los ojos además de un extraño dolor en el lado derecho del torso, paciente, esperando a que termine un proceso en el computador. El frío particular de las tres de la mañana empieza a atravesar sus pantalones, mientras observa la pared y los planes que reflejan su ambición. Se acomoda las gafas, se distrae y deja de escribir.

domingo, 3 de agosto de 2014

Devan #532 - Mi idioma

Aquella entidad de apariencia reptil decapitó al ser largo que llevaba mi morral, la recogió y mirando directamente a la nave, clavó su lanza en el cadáver del gris, rotando a la misma sobre su centro con el objetivo de inflingir más dolor.

- Mátalos, Jiwa. Mátalos, antes que se eleven demasiado. — entendía el idioma, ¡lo entendía!, mi apresor me soltó, al voltear observé que aquel personaje manipulaba algo en su brazo, tenía una pequeña pantalla donde podía ver la figura de los objetos que hace un momento se encontraban esparcidos en las dunas.

La brillante nave se disponía a partir bajo la mirada amenazante de la asesina, hasta que explotó, la intensidad del suceso levantó poco más que arena, sin embargo esta no llegaba hasta la cueva, algo nos protegía, parecía ser un domo transparente.

- Pensábamos que ya no quedaban más pálidos, ¿dónde se refugian?¿por qué usan traje? — preguntaba el presunto autor de la explosión, su piel tenía un tono rojizo, llevaba un traje blindado, cinco dedos con una palma pulcra y blanca, además de muchos artefactos parecidos a armas que contenían su traje.

- ¿Cómo sabes mi idioma? — pregunté.

- Jajaja. —  el reptil me cogió bruscamente del cuello, tenía una fuerza inmesurable, podía sentir sus húmedas escamas en mi cuello —  Pobre edan, es nuestro idioma, debes agradecernos el conocimiento que brindamos a tu especie y rendirnos respeto, ¡el que pregunta aquí soy yo!.

- Déjalo Jiwa, está perdido. —  apareció aquella asesina de voz más cálida —  He revisado sus objetos, no creerás lo que he visto.

- ¡Déjame ver! — el tal Jiwa soltó bruscamente mi cuello, al tocarme noté pequeños hoyos en mi piel, brotaba un poco de sangre, inmediatamente empezaba a marearme.

- ¡No!, no tienes el rango adecuado, te enterarás por transmisión, pero ahora no. —  respondió con autoridad la reptil, empezaba a observar opacado el entorno y un fuerte dolor de estómago parecía derretir mi interior —  ¡Bastardo!, lo envenenaste con tus manos, ¡te dije que uses los guantes! —  lo entendí, envenenamiento, bacterias, gérmenes, cualquier cosa podría matarme en esos momentos.

- Perdone mi Serat, por favor no ... — Serat le extirpó un brazo, lo sabía porque pude apreciar el miembro en el suelo, aún con movimiento en sus dedos, mientras entraba en un proceso de convulsión — ¡No! —  gritó Jiwa discretamente.

- ¡Sí Jiwa!¡Así aprenderás!¡Estás cauterizado y dopado, no llores como lagarto!¡Ahora debemos llevar a este pálido abajo antes que muera por tu irresponsabilidad! — explicaba Serat, cogiéndome entre brazos.

Schz #4 - Salado

Su oscura consciencia escuchaba pasos en ascendiente volumen, hasta que un rápido golpe en la puerta de su habitación obligó a despejar sus tinieblas.

- ¡San, despierte chico, me parece que se hace tarde! —  exclamaba una vieja voz a lo lejos — ¿es qué acaso no tenía un examen hoy día?.

El joven empezaba a saborear un fluido salado mientras que desde su posición podía ver debajo de la puerta las chancletas de la señora que le rentaba la habitación desde hace unos meses, mujer con quien la confianza entre los dos llegaba a ser mutua.

- ¡Gracias señora, estoy despierto, ya casi salgo! — respondía Santiago mientras se levantaba de la caída, cuando la admiración se reflejó en sus ojos.

Había un pequeño charco rojo en el piso, aquel sabor era su sangre que sin control alguno había brotado desde su nariz, "debío haber sido ese raro sonido y el fuerte dolor de cabeza" pensaba mirando, todavía casi sentado, el espejo.

"Examen, examen" pensaba. ¡Examen de Cálculo! — exclamó Santiago.

jueves, 3 de julio de 2014

Schz #3 - Al despertar

Santiago algo entumecido, con la cabellera larga, húmeda y rizada circunscribiendo su rostro, trata de estimar el trayecto de las gotas que desde la punta de su nariz inician la partida hasta impactar en la superficie cerámica azul del lavabo. Levanta su perfil y piensa cómo aquel rostro pálido con surcos difusos bajo los ojos podía contener su vida, repara por fin que todos estos años esa ha sido su envoltura, kilogramos de órganos, huesos y demás fluidos conforman su persona. Extiende la meditación, mirando fijamente el brillo de sus púpilas que en el reflejo del espejo logran resaltarse. Hay algo diferente, parece sospechar a medida que el frío recorre sus mejillas. Una tonalidad rojiza resalta sus labios, se nota más étereo, blanco y nulo. Fuertes susurros empiezan a asustarle, un escalofrío invade su espalda hasta que un fuerte pitido retumba su cerebro, él se sujeta la cabeza con sufrimiento, empieza a gritar moderadamente, mientras aquel tono inflinge aún más dolor en sus oídos, se sienta forzosamente y cae desnudo, en vapor, inconsciente.

miércoles, 4 de junio de 2014

Nébula v0.1

Como aquella nebulosa, 
perfecta en su dimensión, 
extendiendo su luz sin conciencia alguna, 
seduciendo las mentes de los que descubren su presencia,
objeto de análisis u obsesión, 
yace ella a miles de años luz.

El tímido la observa, 
un espacio de memoria ahora alberga su desgracia, 
hipótesis surgen de sus labios 
sugiriendo quimeras imposibles de concretar,
maniacas propuestas despiertan su mente, 
algoritmos complejos alimentan la fe 
hacia su nueva deidad,
hacia la materia nebular. 

El hombre la trata de olvidar,
él la trata de dejar,
mientras ella eternamente está,
bajo aquel artefacto ocular,
esperando de nuevo desgraciar a
nuevos testigos de su belleza.

El genio configura su vida,
para a la nebulosa llegar,
altera su ser,
para con ella algún día estar,
cada vez más cerca,
cada vez más lejos.

El sabio agradece valiente,
la bendición de su santidad,
quien por inercia
cambió la vida a un estúpido más.

jueves, 1 de mayo de 2014

Hackear

Frente a frente estamos los dos
en una simbiosis extranatural
uno brilla y el otro presta la voz
bajo una labor efectivamente plural

Atento dirijo unos comandos
caracteres alfanuméricos reaccionan al compás
mientras la colisión entre bandos
parece casi estallar descartando así cualquier oportunidad de paz

Es mi consola neuronal
aquel dispositivo artificial
no acto para nada banal
sino para lo único esencial

Mi virus está por abordar
la terminal lista para ejecutar
esto decidirá cual bando ha de ganar
para por fin las muertes poder parar

Catorcemil líneas las latas han de tragar
la red he de vulnerar
satélites van a comunicar
las ordenes a atrofiar

Es mi código magistral
aquel arte sensacional
que un viaje astral
ha de hacer por el espacio sideral

Ya tengo el control de las máquinas
la dictadura reptil terminará
y mi nombre impreso en láminas
el pueblo pronto venerará

Kalos empieza a temblar
pues la armada bajo mi mando está
la rendición ofrece firmar
y Larsen acepta tal cual está

Es mi victoria personal
mi ego ahora es abismal
tendré que hacer algo descomunal
para hacer de mí alguien proverbial

- Just Hack -